
Cuando se tiene la idea sobre un producto
que se tiene que desarrollar nos enfrentamos a diversos riesgos entre los que
destacan:
- Riesgo del Producto. - Realmente se está
resolviendo algo que vale la pena?, o bien si está solucionando en verdad
la problemática correcta.
- Riesgo de Clientela. - Si realmente se tiene
identificado quien necesita de la solución.
- Riesgos de Mercado. - Si el precio del producto
es acorde a la competencia.
La metodología de desarrollo del producto mínimo variable (MVP
por sus siglas en inglés) ayuda a mitigar estos riesgos tomando en cuenta la expresión
más mínima del producto que se quiere desarrollar. Esto no quiere decir que el
proceso invite a la entrega repetitiva de versiones del producto
incompletas, más bien el concepto se refiere a entregar un producto funcional
desde la primera entrega tomando en cuenta la problemática esencial que se
quiere mitigar para poder adquirí tantas retroalimentaciones como sean posibles
por parte de los consumidores finales.
Esta técnica ayudara a redefinir el
producto en cada iteración mejorándolo hasta al punto en que satisfaga a los
consumidores evitando la inversión excesiva de tiempo y de dinero en una solución
que posiblemente no sea viable. De esta manera se puede saber más rápido si el
producto realmente tendrá éxito o no.
Podemos ver que no solamente puede aplicarse
a sistemas informáticos, también puede aplicarse sobre cualquier producto o artículo
que se planea desarrollar, siempre y cuando se pretenda solucionar una necesidad
existente, dejando el beneficio de saber lo más rápido posible si el producto
al que apostamos realmente va a funcionar. Este
proceso tiene especial usabilidad en las metodologías agiles de desarrollo
puesto que el manifiesto Agile promueve el uso de iteraciones y de la entrega
de productos funcionales en cada una de ellas.
